Saltar al contenido
Vivir con HSV

    Atajo /

    reflexión

    Tu derecho a la privacidad

    No tienes que contarle a todo el mundo. La privacidad sobre tu salud es tuya.

    Tu información de salud es tuya. Punto.

    No tienes obligación de contarle a tu familia. Ni a tus amistades. Ni a tus compañeros de trabajo. Ni a personas que te conocen casualmente.

    Solo a quien tú elijas, cuando tú elijas, en los términos que tú decidas.

    La presión social de “tienes que decirlo a todos” es estigma con cara de transparencia. La transparencia real es la que tú eliges.

    Mar · acompañamiento informativo

    Soy un chat curado, no terapia ni consulta médica. Si tienes urgencia, llama a tu equipo de salud.